Jonás Gutiérrez marcó anoche el gol más importante de su carrera, el gol de la vida, que servía de paso para derrotar al cáncer y volver así a sentirse futbolista un año y medio después de superar la operación debida a dicha enfermedad.
En el minuto 64 del partido entre Newcastle y Manchester United, 50.000 hinchas dejaron a un lado la rivalidad y el partido para aplaudir al unísono la victoria de Jonás contra la enfermedad del cáncer.
Como homenaje particular, al ingresar al césped, Jonás recibió el brazalete de capitán, algo que Jonás aceptó con una sonrisa, al borde las lágrimas por la emoción del momento.
El resultado, con victoria por 0-1 para el United fue lo de menos. Jonás, el Newcastle y el fútbol en general habían ganado otro partido. El partido de la vida. Atrás quedaron el cáncer, los problemas con el anterior técnico y una cesión al Norwich, además de las constantes pruebas médicas.
"Es muy emocionante lo que pasó esta noche, sobre todo por el recibimiento del público. Después de todo lo que pasé, lo que más quería era jugar", fueron las primeras palabras de un Jonás Gutiérrez que volvió a sentirse futbolista.


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